El poder del coaching ontológico con Gonzalo Córdova

El Poder del coaching ontológico: habilidades esenciales para empresarios y
emprendedores.

En un mundo donde la incertidumbre, la complejidad y el cambio son la norma, las habilidades
técnicas y estratégicas ya no son suficientes. Lo que marca la diferencia en el liderazgo actual es la
capacidad de sostener conversaciones significativas, generar confianza, escuchar con profundidad y
transformar formas de ser que limitan nuestra efectividad. Es aquí donde el coaching ontológico
emerge como una herramienta poderosa, no solo como una práctica profesional, sino como una
filosofía de vida aplicable al día a día del líder, el emprendedor y el empresario.

¿Qué es el coaching ontológico?

El coaching ontológico es una disciplina que se basa en la transformación del ser humano a través del
lenguaje, las emociones y el cuerpo. Desarrollado principalmente por Rafael Echeverría y Julio Olalla,
parte de la premisa de que no actuamos de acuerdo a cómo “son las cosas”, sino de acuerdo a
cómo interpretamos que son. Esto implica que al transformar nuestra manera de interpretar el mundo
—nuestro observador—, podemos abrir nuevas posibilidades de acción y resultados.

No se trata de técnicas superficiales para mejorar el desempeño, sino de una transformación profunda
en la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos, con los demás y con la realidad. En este
sentido, el coaching ontológico no es solo para coaches, sino una habilidad clave para cualquier
persona que ejerza liderazgo.

¿Por qué es relevante para líderes, emprendedores y empresarios?

Liderar implica influir en otros, tomar decisiones complejas, generar coordinación de acciones y crear
futuro. Sin embargo, muchas veces estos procesos se ven obstaculizados por conflictos no
resueltos, interpretaciones rígidas, conversaciones evitadas o emociones mal gestionadas. El
coaching ontológico ofrece herramientas prácticas para intervenir en estos dominios de forma
efectiva.

Por ejemplo:
• Un emprendedor que aprende a escuchar sin juicios puede conectar mejor con las necesidades
de su equipo o de sus clientes.
• Un empresario que comprende que su manera de hablar genera realidad puede diseñar
promesas más claras, pedidos más eficaces y relaciones más sólidas.
• Un líder que gestiona su estado emocional y corporal puede sostener conversaciones difíciles
sin reactividad ni evasión.
En otras palabras, el coaching ontológico permite liderar desde una mayor consciencia, presencia y
responsabilidad.
Tres dominios esenciales: lenguaje, emoción y cuerpo

El modelo ontológico parte del entendimiento de que los seres humanos somos una unidad
indisoluble de lenguaje, emoción y corporalidad. Cada uno de estos dominios puede ser entrenado y
transformado.

1. El lenguaje: No solo describimos el mundo, lo generamos
El lenguaje no es un espejo de la realidad, es un generador de realidades. A través del lenguaje no
solo describimos el mundo, lo creamos.
El coaching ontológico trabaja con los actos del habla, es decir, acciones que realizamos al hablar:
hacer pedidos, ofrecer, declarar, afirmar, prometer. Aprender a distinguir y usar estos actos de manera
responsable y clara cambia la calidad de nuestras relaciones y resultados.
Aplicación práctica:
• Pedir claramente: Muchos problemas de coordinación surgen por pedidos mal hechos
(“¿podrías ayudarme con esto?” en vez de “¿puedes entregarme este informe mañana a las 5?”).
• Ofrecer con intención: No todo tiene que empezar con un pedido. Ofrecer genera vínculos y
colaboración.
• Prometer con conciencia: Una promesa no es solo un “sí”, es un compromiso con
consecuencias.
• Decir “no” con responsabilidad: Aprender a decir “no” de manera honesta y digna es esencial
para cuidar nuestros límites y relaciones.

2. Las emociones: Navegar con inteligencia en el mundo emocional
Desde la mirada ontológica, las emociones no son obstáculos o problemas, sino interpretaciones del
mundo que predisponen a ciertas acciones. No hay emociones “buenas” o “malas”, sino emociones
que abren o cierran posibilidades.
Por ejemplo:
• La ira mal gestionada puede destruir relaciones, pero bien canalizada puede dar energía para
poner límites.
• La tristeza puede ser una oportunidad para revisar lo que valoramos y reconstruir sentido.
• El miedo puede cerrarnos, pero también ayudarnos a actuar con prudencia.
El coaching ontológico enseña a distinguir emociones, reconocer su legitimidad y moverse hacia
estados más generativos.
Aplicación práctica:
• Antes de una reunión importante, toma conciencia de tu estado emocional: ¿desde dónde vas a
hablar?

• Si estás frustrado con un colaborador, antes de reaccionar, identifica qué necesidad no está
siendo satisfecha.
• Practica el cambio emocional: elige conscientemente estados como la curiosidad o la apertura
antes de una conversación desafiante.

3. El cuerpo: La dimensión olvidada del liderazgo
El cuerpo también es lenguaje. Nuestras posturas, tensiones, formas de movernos y respirar
comunican y modelan nuestra forma de estar en el mundo. El coaching ontológico incorpora el trabajo
corporal como una vía para transformar hábitos arraigados y abrir nuevas posibilidades.
Aplicación práctica:
• Una postura erguida, con respiración amplia, puede generar mayor presencia y confianza en una
negociación.
• Reconocer tus tensiones corporales habituales puede ayudarte a anticipar tus patrones de
reacción.
• A través de ejercicios corporales simples, puedes entrenar estados como la apertura, la calma o
la firmeza.

Habilidades clave del liderazgo ontológico

Dominar el coaching ontológico no implica certificarse como coach, sino incorporar una serie de
habilidades conversacionales y actitudinales que transforman el liderazgo. Algunas de las más
importantes son:

1. Escucha activa y generosa
Escuchar no es esperar tu turno para hablar. Es abrirte a comprender la perspectiva del otro sin
apresurarte a juzgar o resolver. La escucha es uno de los actos más poderosos del liderazgo.
Práctica diaria: Haz al menos una reunión al día en la que solo escuches con curiosidad, sin
interrumpir, sin resolver, solo entendiendo.

2. Diseño de conversaciones
Muchos líderes evitan conversaciones difíciles o las abordan con agresividad. Aprender a diseñar
conversaciones con propósito, contexto, claridad y emocionalidad adecuada permite transformar
conflictos en acuerdos.
Práctica diaria: Antes de una conversación clave, prepárala: ¿Qué quieres lograr? ¿Desde qué
emoción vas a hablar? ¿Qué necesita el otro para sentirse seguro?

3. Declaraciones poderosas

Una declaración es un acto que crea realidad: “Confío en ti”, “Esto se terminó”, “Esto es lo que quiero”.
Muchos líderes evitan declarar por miedo o confusión. Aprender a declarar con responsabilidad libera
poder.
Práctica diaria: Identifica algo que necesitas declarar —una intención, un cierre, un compromiso— y
hazlo con claridad.

4. Indagación transformadora
En vez de dar consejos o respuestas, un líder ontológico aprende a preguntar con profundidad, para
abrir nuevos caminos en el otro.
Práctica diaria: Sustituye juicios o afirmaciones por preguntas genuinas. Por ejemplo, en vez de “esto
no funciona”, pregunta “¿cómo podríamos hacerlo distinto?”.

Barreras comunes y cómo superarlas

Incorporar estas habilidades puede encontrar resistencias:
• “No tengo tiempo para esas conversaciones.” → La calidad de tus conversaciones determina la
efectividad de tu tiempo.
• “Esto suena muy emocional o ‘soft’.” → Lo emocional mal gestionado es una de las principales
causas de fracaso en equipos y empresas.
• “Ya sé comunicarme.” → Todos hablamos, pocos conversamos con maestría. Siempre se
puede aprender más.

El camino ontológico requiere humildad, práctica y disposición al autoaprendizaje. Pero sus beneficios
—relaciones más sanas, equipos más alineados, liderazgo más humano— son profundamente
valiosos.

Recursos para seguir aprendiendo

• Libros clave:
◦ Ontología del lenguaje de Rafael Echeverría
◦ El arte de soplar brasas de Leonardo Wolk
◦ Aprender a cambiar de Julio Olalla
• Ejercicio diario sugerido:
Lleva un diario de lenguaje: ¿Qué promesas hiciste hoy? ¿Qué pedidos no expresaste? ¿Qué
emoción predominó en tus conversaciones?
• Espacios de práctica:
Participa en comunidades de aprendizaje, círculos de liderazgo o sesiones de coaching que
integren lo ontológico.

Conclusión: Liderar desde el ser

Aplicar el coaching ontológico en la vida diaria no es solo una cuestión de mejorar habilidades
comunicativas; es una invitación a transformar nuestra forma de estar en el mundo, a liderar desde la
consciencia y la responsabilidad, y a cultivar vínculos más auténticos y efectivos.
El emprendedor que se conoce, el empresario que escucha con profundidad, el líder que actúa con
coherencia emocional y corporal: todos ellos están mejor equipados para navegar los desafíos del
presente y construir futuros más humanos y sostenibles.
Porque, al final, liderar no es imponer, sino invitar; no es controlar, sino conversar; no es resistirse al
cambio, sino aprender a ser parte de él.

Gonzalo Córdova
Coach Ejecutivo
Sitio web: www.gonzalocordova.com
Redes sociales: @gonzalocordova

Gonzalo Córdova cuenta con más de quince años de inmersión en el desarrollo humano, es un
experto en innovar seres humanos y dinamizar líderes. Es facilitador, conferencista internacional y
coach de procesos de transformación personal y organizacional. Ha acompañado a más de 1,000
personas en procesos internacionales de certificación y coaching individual.

Certificado por la International Coach Federation, nivel PCC y The Newfield Network USA. Ha sido
mentorizado por Julio Olalla, referente mundial del coaching ontológico. Licenciado en Ciencias de
la Comunicación por la Universidad Anáhuac, fundador de Newfield Network México y LSHuman.
Ha dirigido procesos con Fortune Companies en más de 25 países. Radica con su familia en San
Francisco California, EEUU

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