MAXIMIZA EL USO RESPONSABLE DE LA IA

Cómo integrar la IA en la prospectiva estratégica

de forma responsable

Bryonie Guthrie

Manager, Strategic Foresight, World Economic Forum

Piret Tõnurist

Innovation Lead, Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD)

La inteligencia artificial es cada vez más utilizada por gobiernos, empresas

e investigadores para ayudar a planificar el futuro

Un estudio reciente de la OCDE y el Foro Económico Mundial muestra que

hay tres niveles distintos de uso de la IA en el trabajo de prospectiva

estratégica

También destaca cierta inquietud por el uso de la IA debido a riesgos como

los sesgos e indica cómo se puede utilizar la IA de forma ética en la

prospectiva estratégica

La inteligencia artificial (IA) ya no es una herramienta lejana para los profesionales

de prospectiva estratégica, sino que está integrada en el proceso de generar

nuestra visión del futuro. En gobiernos, empresas e instituciones de investigación,

la IA ayuda a los seres humanos a explorar horizontes, generar escenarios e

interpretar señales tenues a velocidades antes inimaginables.

Pero esta rápida transformación plantea una pregunta inquietante: Si las máquinas

pueden predecir, simular y especular más rápido que los humanos, ¿qué le espera

al futurista humano?

A mediados de 2025, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo

Económicos (OCDE) y el Foro Económico Mundial encuestaron a 167 expertos en

prospectiva estratégica de 55 países, de instituciones públicas, privadas,

académicas y de la sociedad civil. Dos tercios de estos profesionales ya utilizan la

IA en algún aspecto de su trabajo de prospectiva estratégica.

Los resultados muestran un campo en transición. Los profesionales de la

prospectiva, que antes se definían por su capacidad para navegar por la

complejidad utilizando el juicio humano, ahora están probando hasta qué punto la

IA puede ampliar su alcance. Sin embargo, casi todos los encuestados coinciden

en un punto: la IA complementa la visión humana, pero no la sustituye.

De asistente a arquitecto

Los datos apuntan a tres niveles distintos de madurez en la integración de la IA en

el trabajo de prospectiva estratégica.

Nivel 1: Análisis aumentadoEn esta etapa, que es la que utilizan actualmente la mayoría de los expertos en

previsión, la IA se utiliza para acelerar la fase inicial de investigación ejecutando

tareas como sintetizar datos, realizar análisis prospectivos y agrupar indicadores.

Entre el 60% y el 69% de los participantes en la encuesta utilizan la IA de esta

manera. Señalan que, en este nivel, la IA actúa como un asistente de

investigación digital que recopila y resume información, pero que es incapaz de

emitir un juicio real.

Nivel 2: Colaboración creativa

Aunque la mayoría del trabajo con IA se realiza en el nivel 1, la investigación

sugiere que los profesionales deberían invertir tiempo en utilizar la IA para generar

ideas y colaborar para probar el contenido generado por humanos. En este nivel,

las herramientas de IA pueden ayudar a sistematizar y sintetizar indicadores,

ofrecer ideas para organizar el estudio, indicar escenarios basados en la

información aportada, comparar los indicadores recopilados con datos reales y

acelerar la búsqueda de información relevante.

Nivel 3: Flujo de trabajo integrado

Aún más raro, este nivel implica la integración de la IA en todo el proceso de

prospectiva. En estos pocos casos pioneros, los equipos de prospectiva están

creando herramientas a medida e incluso desplegando agentes de IA que

recopilan, agrupan y analizan continuamente flujos de información.

En conjunto, estos tres niveles revelan una profesión que experimenta con nuevas

formas de cognición.

IA y la revolución de la productividad

Cuando se les pregunta sobre los beneficios de la IA, los expertos en previsión se

muestran divididos. La ventaja más citada, mencionada por el 39% de los

encuestados, es la eficiencia en el tiempo. La IA se encarga del trabajo repetitivo y

laborioso de escanear y sintetizar, permitiendo a los profesionales centrarse en

tareas de mayor nivel, como la interpretación de los datos y la construcción de

narrativas.

Otros beneficios incluyen el procesamiento y análisis de datos (17%), es decir, la

detección de tendencias ocultas en grandes conjuntos de datos. El 12% cita la

generación de ideas y la creatividad como ventajas, y utiliza la IA para producir

borradores iniciales o nuevas perspectivas. Para otro 10% de los encuestados, el

desarrollo de escenarios es una ventaja clave para generar y perfeccionar

múltiples futuros posibles. Por último, las mejoras en la calidad y el enfoque (7%),

y la mayor accesibilidad para los no expertos (4%) significan que la IA está

reduciendo las barreras de entrada en un campo que antes estaba limitado a los

especialistas.Sin embargo, en general, los profesionales afirman que la IA acelera su capacidad

para realizar previsiones. Por ejemplo, de los miembros de organizaciones de la

sociedad civil que tienen experiencia en IA, el 43% afirma que la tecnología es

muy útil para su trabajo, mientras que el 47% de los participantes en la encuesta

del sector privado la considera moderadamente útil.

El problema de las máquinas pensantes

Sin embargo, la misma encuesta también pone de relieve una profunda inquietud

por el uso de la IA, porque sus ventajas conllevan nuevos riesgos.

La preocupación más destacada es la calidad y la fiabilidad de los resultados.

Muchos usuarios señalan que el material generado por IA les resulta superficial o

poco original, más una repetición que una revelación, lo que provoca

incertidumbre sobre en qué se puede confiar y qué requiere reelaboración.

El sesgo es otro problema importante. Los encuestados señalan el predominio de

las fuentes de datos occidentales y en inglés, lo que desvirtúa las perspectivas

globales y oscurece las señales débiles que surgen de otras regiones o contextos

culturales.

Las lagunas éticas y de gobernanza también son importantes. Muchas

organizaciones siguen careciendo de directrices claras para un uso responsable

de la IA y los profesionales del sector público, en particular, se muestran

cautelosos debido a las restricciones en materia de seguridad y confidencialidad

de los datos. Si a esto le sumamos la opacidad que caracteriza al razonamiento de

la IA, el trabajo de previsión puede convertirse más bien en un una auditoría, en la

que los profesionales dedican más tiempo a validar ideas que a imaginarlas.

Incluso los puntos fuertes de la tecnología crean nuevas dependencias. A medida

que la IA automatiza más funciones de prospectiva, los profesionales corren el

riesgo de perder el contacto con la propia intuición y la capacidad de identificar

patrones que definen la disciplina. Varios advierten de un creciente «efecto de

descalificación», es decir, la tentación de externalizar la evaluación a algoritmos

entrenados con conocimientos del pasado.

Un punto de inflexión para la prospectiva

estratégica

La encuesta de la OCDE y el Foro Económico Mundial revela un campo en vías de

transformación. Los profesionales se enfrentan ahora a varios imperativos si

quieren integrar la IA de forma ética en la práctica de la prospectiva estratégica.

Para ello, deben: Desarrollar alfabetización en IA, especialmente en el sector público, donde

la confianza en el uso de la IA va a la zaga de la industria

Desarrollar marcos éticos para garantizar la transparencia, la rendición de

cuentas y la integridad de los datos

Fomentar la experimentación, como pequeños proyectos piloto y entornos

de pruebas, para explorar nuevas metodologías basadas en la IA

Preservar la creatividad humana para tratar a la IA como un agente de

colaboración, no como un oráculo

A medida que la IA cambia el proceso de prospectiva estratégica, también

cambiará lo que significa «pensar el futuro». Las máquinas pueden trazar un mapa

del pasado y modelar probabilidades, pero el valor de imaginar alternativas, de

elegir entre futuros, sigue siendo profundamente humano.

El futuro de la previsión es híbrido

Los seres humanos nunca quedan obsoletos. La IA puede transformar la forma en

que anticipamos el cambio, pero el propósito de la previsión sigue siendo el

mismo: ayudar a las sociedades a navegar por la incertidumbre con sabiduría,

ética e imaginación.

La próxima frontera no es una mayor automatización, sino una colaboración más

inteligente. Esta tecnología puede analizar grandes volúmenes de datos y apoyar

la recopilación de información que, a su vez, permitirá a los profesionales de la

prospectiva estratégica formular mejores preguntas sobre el futuro que realmente

queremos crear.

https://es.weforum.org/stories/2025/12/como-integrar-la-ia-en-la-prospectiva-

estrategica-de-forma-responsable/

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