¿Nuestra obsesión por la innovación tecnológica está provocando un déficit de humanidad?

¿Nuestra obsesión por la innovación tecnológica

está provocando un déficit de humanidad?

Los avances tecnológicos, especialmente desde la llegada de la inteligencia

artificial, han sido impulsados por muchos intereses en los últimos años,

pero entre ellos no se encuentra el ser humano

La sociedad está experimentando un «déficit de humanidad»: una brecha

cada vez mayor entre dar prioridad a la innovación y olvidarse de lo que

significa ser humano

A menos que reconozcamos colectivamente los riesgos que una tecnología

sin control supone para la humanidad y la evolución humana, corremos el

riesgo de no poder revertir su curso

En los últimos diez años, nos hemos centrado en la carrera tecnológica,

compitiendo obsesivamente por el dominio de la inteligencia artificial, sin

preguntarnos: ¿a quién sirve realmente la tecnología y a qué costo para la

humanidad y la evolución de nuestra sociedad futura?

En este momento, el progreso tecnológico está impulsado por muchos intereses,

pero entre ellos no se encuentra el ser humano.

Durante demasiado tiempo, hemos alabado el avance tecnológico argumentando

que incrementa la productividad humana, aumenta la conectividad y mejora la

calidad de vida. Sin embargo, en muchos aspectos, ha ocurrido lo contrario.

Hoy en día, nos enfrentamos a una grave crisis de salud mental, mundial de soledad, más polarización tanto en línea como fuera de línea y

una de la productividad humana a nivel global.

De hecho, las investigaciones muestran que los niveles de productividad humana

han ido disminuyendo desde finales de la década de 1990 y principios de la de

2000. del crecimiento mundial se ha

producido desde la crisis financiera mundial de 2008.

Quizá no sea una coincidencia que este descenso haya comenzado con el auge

de las puntocom y se haya acentuado a medida que hemos ido adoptando la

tecnología en nuestra vida cotidiana para resolver los problemas que la tecnología

misma había creado.

Por eso considero que la sociedad está experimentando un «déficit de

humanidad»: una brecha cada vez mayor entre dar prioridad a la innovación

tecnológica y olvidarse de lo que significa ser humano. La manipulación de los

algoritmos, los diseños adictivos y los modelos de negocio basados en la

economía de la atención no están potenciando el potencial humano, sino

agotándolo.

una epidemia

disminución Más de la mitad de la desaceleración La tecnología está cambiando las interacciones

humanas

Desde la inteligencia artificial generativa, las redes sociales y las citas online hasta

el aprendizaje remoto, los videojuegos y el teletrabajo, el ritmo y la magnitud de

los avances tecnológicos están cambiando la forma en que las personas

interactúan. Lo más preocupante es que nuestros hijos, la primera generación que

crece en un mundo totalmente mediado por pantallas, están pagando el costo más

alto.

los

niños de hoy pasan más tiempo conectados a Internet Ya estamos viendo las consecuencias. Los estudios han demostrado que que interactuando

presencialmente con sus familias, amigos y compañeros.

Todo esto está contribuyendo a la pérdida de habilidades esenciales para la vida,

como la inteligencia emocional, la resiliencia y la capacidad de cultivar y

comprometerse con las relaciones personales y, lo que es más importante, la

capacidad de acción humana.

Este cambio – que denominamos «cambio humano» – marca un profundo punto de

inflexión en nuestra evolución como individuos y como sociedad.

La tecnología que prometía ofrecernos a nosotros y a nuestros hijos un futuro más

brillante está causando que todos estemos más desconectados, más solos y con

dificultades para prosperar en el mundo real. Esta sobrecarga digital está

agotando nuestros recursos emocionales y cognitivos y disminuyendo nuestro

potencial.

Una campaña que destaca el impacto de los

dispositivos digitales en los niños

Por eso he lanzado académicos, científicos, especialistas en ética tecnológica, psicólogos, padres y

educadores con el objetivo de combatir la epidemia de soledad y adicción a las

pantallas para garantizar una infancia positiva y salvaguardar el futuro de nuestra

sociedad.

Human Change, una campaña global que reúne a

Presentada en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial de 2024 en Davos,

Human Change reúne a expertos comprometidos con la sensibilización sobre el

impacto de los dispositivos digitales en el desarrollo cognitivo de los niños.

Promocionamos y conectamos a los agentes del cambio y pioneros que

investigan, estudian e impulsan cambios positivos en sus campos. Apoyamos suTechnology, Tristan Harris, hasta el psicólogo social Jon Haidt, autor de Anxious Generation, nuestro hub se convirtió en el lugar donde plantear preguntas

Ley de Seguridad en Línea trabajo, amplificamos sus voces y los acercamos a los líderes mundiales, desde

gobiernos hasta empresas.

Este año, volvimos al famoso Promenade de Davos Desde el especialista en ética tecnológica y cofundador del con un impacto aún mayor.

Center for Humane

The

fundamentales: ¿En qué medida la tecnología está cambiando lo que significa ser

humano y qué implica eso para el futuro de nuestros hijos?

Al igual que muchos movimientos globales, hacemos un llamamiento a los líderes

de gobierno, tecnólogos, responsables políticos, padres y jóvenes para que

reflexionen y se pregunten: ¿hacia dónde queremos ir?

Muchos padres y educadores ya están tomando medidas: retrasar la compra de

teléfonos inteligentes para sus hijos, limitar el tiempo de uso de pantallas y redes

sociales, y prohibir los móviles en las escuelas. Pero retrasar la compra de los

dispositivos no es la solución. También debemos fomentar la resiliencia, el

pensamiento crítico y la inteligencia emocional en nuestros hijos para ayudarles a

prosperar en un futuro más digital.

Normativas como la del Reino Unido o la Ley de

Servicios Digitales de la UE también son un buen punto de partida. Pero hasta que

los gobiernos impongan a las empresas tecnológicas la obligación de actuar con

diligencia, estas seguirán apostando por la innovación sin tener en cuenta su

impacto en los niños.

Las empresas tecnológicas deben cambiar radicalmente sus modelos de negocio

para dar prioridad a la seguridad y el bienestar de los niños en sus diseños. Un

enfoque realmente centrado en el usuario a la hora de desarrollar productos puede

contribuir en gran medida a cambiar la forma en que las personas interactúan con

la tecnología. Las empresas deben demostrar que sus aplicaciones y dispositivos

no son adictivos y no comprometen el desarrollo de habilidades para la vida de los

niños.

Pero, ante todo, debemos comprender cómo una infancia excesivamente

digitalizada está socavando la capacidad de la próxima generación para mantener

las estructuras cívicas democráticas del futuro. Sin reconocer el daño que estos

dispositivos están causando a nuestros hijos, será casi imposible revertir esta

trayectoria.

La tecnología debe estar al servicio de la

humanidad, y no al revésLife Calling, de John Mack, que nos recuerdan a todos lo que significa ser

Las empresas tecnológicas que estén dispuestas a aceptar los cambios se

beneficiarán a largo plazo, mientras que aquellas que no lo hagan se arriesgarán a

sufrir demandas judiciales y daños a su reputación por el mal que hayan causado.

Estas empresas deben garantizar que la tecnología esté al servicio de la

humanidad, y no al revés.

Y lo que es más importante, necesitamos volver a los valores humanistas y a la

familia como principal estructura social de nuestras sociedades. Hay iniciativas

como humano y cómo redefinirnos en la era digital.

Del mismo modo, la Royal Society of Arts crea espacios para que los niños

vuelvan a conectar con la naturaleza y la comunidad, contribuyendo a reconstruir

un sentido de identidad con resiliencia. Ya sea pasando tiempo en la naturaleza,

jugando con imaginación o fomentando y cultivando relaciones personales con

nuestras familias y comunidades sociales, solo podemos preservar la humanidad

si la ponemos en primer lugar.

Al fin y al cabo, si no reconocemos colectivamente los riesgos que una tecnología

sin control supone para la evolución humana, no podremos revertir su curso. El

cambio humano ya se está produciendo, pero solo juntos podremos preservar la

humanidad.

Si no lo hacemos por nosotros mismos, hagámoslo por nuestros hijos. Ellos son

nuestro futuro.

https://es.weforum.org/stories/2025/09/nuestra-obsesion-por-la-innovacion-

esta-provocando-un-deficit-de-humanidad/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te podría gustar