SOCIEDAD DEL CANSANCIO
Esta reflexión, estrechamente vinculada a los planteamientos de la sociedad del
cansancio, describe cómo la autoexigencia y la hiperconectividad nos llevan al
agotamiento. Consumimos experiencias en lugar de habitarlas, perdiendo nuestra
capacidad contemplativa.
La trampa de la positividad
El filósofo surcoreano Byung-Chul Han explica que el agotamiento actual no surge
del fracaso, sino de una positividad e hiperactividad interminables. Nos
convertimos en nuestros propios explotadores, obligándonos a producir, consumir
y responder constantemente.
El valor de detenerse
Cuando todo se vuelve inmediato y fugaz, frenar el ritmo se vuelve un acto de
resistencia y autoconocimiento. Recuperar espacios de silencio permite: [1]
• Procesar las vivencias: Darle un significado real a lo que nos sucede en
lugar de acumular estímulos vacíos.
• Reducir la autoexigencia: Comprender que el valor personal no está
ligado a la cantidad de tareas o estímulos procesados.
• Encontrar la presencia: Pasar de «hacer» a «estar», conectando con el
momento presente.
¡Hola! Qué gusto abordar este texto desde la mirada del Coaching Ontológico.
Como bien sabes, desde esta disciplina no vemos el lenguaje solo como una
herramienta para describir la realidad, sino como un espacio generativo: el
lenguaje crea realidades, modela nuestra existencia y define nuestro ser.
El fragmento que traes nos ofrece un espejo brutal sobre el observador que
estamos siendo en el mundo contemporáneo. Vamos a desglosarlo a través de
algunas distinciones clave de la ontología del lenguaje y el
modelo OSAR (Observador – Sistema – Acción – Resultado).
1. El Observador de la «Sociedad del Cansancio»
El texto describe un quiebre profundo en la forma en que habitamos el mundo.
Desde el coaching ontológico, podemos analizar tres dimensiones de este
observador actual:
• El dominio del Hacer vs. el Ser: Nos hemos constituido como un
observador que valida su existencia exclusivamente a través de las
acciones y los resultados productivos («hacer»). El texto señala que
«consumimos experiencias en lugar de habitarlas». Ontológicamente, esto
significa que el sujeto ha desplazado su capacidad de Ser (la presencia, laemocionalidad, la corporalidad en reposo) para convertirse en una máquina
de operar.
• La transparencia de la hiperconectividad: Vivimos en la «transparencia»
(ese fluir automático donde no reflexionamos sobre lo que hacemos) del
estímulo constante. Al no haber pausas, no hay espacio para que aparezca
el «quiebre» constructivo, ese momento donde nos detenemos y nos
preguntamos: ¿Para qué estoy haciendo lo que hago?
• El secuestro de la capacidad contemplativa: La contemplación no es
inacción; es un giro lingüístico y existencial. Es la capacidad del observador
de retirarse del ruido para diseñar conversaciones internas que generen
sentido. Sin ella, nos volvemos analfabetos emocionales de nuestra propia
vida.
2. La trampa de la positividad: Autoexplotación y Juicios
Cuando Byung-Chul Han habla de que «nos convertimos en nuestros propios
explotadores», estamos ante un fenómeno conversacional interno fascinante y
peligroso:
• Los mandatos del «Tú puedes»: Pasamos de una sociedad del control
externo (donde un jefe o el sistema nos obligaba) a una sociedad donde el
látigo es un juicio propio. El imperativo ya no viene de afuera, sino de una
conversación interna poblada de afirmaciones ciegas y juicios de
insuficiencia: «No estoy haciendo lo suficiente», «Debo aprovechar cada
minuto».
• La ilusión de libertad: Creemos que elegimos la hiperactividad porque
«nos gusta» o porque «buscamos el éxito», pero ontológicamente estamos
atrapados en una estructura lingüística sistémica que confunde
productividad con valor personal. El juicio rector del observador actual
es: “Valgo en la medida en que produzco”.
3. El valor de detenerse: Un cambio de Observador
El texto propone «frenar el ritmo» como un acto de resistencia. Desde el Coaching
Ontológico, esto es un rediseño del observador y se conecta directamente con
los tres puntos que mencionas:
Propuesta del
texto Procesar las
vivencias
Reducir la
autoexigencia
Lectura desde el Coaching Ontológico
Generación de Sentido: Pasar del mero registrar datos a
la declaración de significado. Detenerse permite disolver
conversaciones de resentimiento o ansiedad y consolidar el
aprendizaje (la transformación del ser).
Revisión de Juicios: Desarticular el juicio de que el valor
personal es equivalente a la métrica de producción. Es la
oportunidad de aprender a decir «No» (una de las declaracionesPropuesta del
texto Encontrar la
presencia
Lectura desde el Coaching Ontológico
fundamentales en ontología) tanto al entorno como a las propias
demandas tóxicas.
Sintonía de Dominios (Cuerpo, Emoción, Lenguaje): El
cansancio extremo suele ser un síntoma de incoherencia: un
lenguaje hiperactivo, una emocionalidad en ansiedad y un
cuerpo agotado. Parar permite que el cuerpo y la emoción se
alineen con el aquí y el ahora, habitando el «estar».
Una mirada desde el Modelo OSAR
Si quisiéramos evaluar esto de forma sistémica, el modelo OSAR nos lo muestra
con claridad:
• Resultados actuales: Agotamiento, vacío existencial, consumo superficial
de la vida.
• Acciones: Hiperconectividad, multi-tasking, sobreproducción, respuesta
inmediata.
• El error común: Intentar cambiar el resultado cambiando solo
la acción (por ejemplo, descargar una app de meditación pero seguir con la
misma mentalidad de optimizar el tiempo).
• El giro ontológico: El verdadero cambio ocurre al intervenir en el
Observador. Hay que cambiar las distinciones con las que operamos:
entender que el silencio no es «tiempo perdido», sino el espacio donde se
diseña el futuro; y que el descanso es una acción legítima y necesaria para
la sostenibilidad del Ser.
Reflexión Ontológica Final: Detenerse, en este contexto, no es un acto de
pereza; es una declaración de dignidad. Es recuperar la soberanía sobre
nuestras conversaciones, nuestras emociones y nuestro cuerpo.
