5 verdades sobre los negocios que me habría
gustado saber antes de emprender
El éxito no se trata de tener la idea perfecta. Se trata de trabajar sin descanso,
mantener el enfoque y ofrecer algo que la gente realmente necesite.
POR ZACHARY DORF
Conclusiones Clave
• Sal al mercado lo antes posible, aprende de los usuarios y mejora
constantemente.
• Concéntrate en resolver un problema mejor que nadie.
• El crecimiento no depende solo del producto sino de personas, sistemas y
soporte.
Cuando mi hermano gemelo Eli y yo decidimos fundar Bask Health, no teníamos
experiencia en el sector salud, pero nos sobraba confianza. Pensamos que lanzar
una marca de medicina a distancia sería como montar cualquier otro negocio de e-
commerce. No fue así.
Tropezamos una y otra vez, fracasamos rápidamente y estuvimos a punto de
rendirnos más de una vez. Pero en medio del caos, descubrimos una fórmula que
nos ayudó a construir una plataforma SaaS (Software as a Service, por sus siglas
en inglés) que hoy impulsa a más de 100 empresas de medicina a distancia.
Si estás creando una empresa SaaS o lanzando una app, estas son las cinco
cosas que me habría gustado saber antes de comenzar:
1. Lanza antes de estar listo
Yo pensaba que necesitábamos un producto perfecto para poder salir al mercado,
esa mentalidad casi nos llevó a la quiebra.
En un inicio, desarrollamos una plataforma de telemedicina enfocada en
tratamientos estéticos para mejorar el crecimiento de las pestañas. Pasamos
meses perfeccionando el diseño, resolviendo temas regulatorios… y no teníamos
ni un solo cliente. Peor aún: no podíamos conseguirlos porque ni siquiera
sabíamos si la idea funcionaba.
Al final, dejamos de lado el perfeccionismo y publicamos un demo muy básico de
nuestra nueva visión: una plataforma SaaS todo en uno para lanzar negocios de
medicina a distancia. En una semana, teníamos clientes activos, retroalimentación
real y un camino claro.Si estás construyendo algo, ponlo en manos de los usuarios lo más rápido posible.
Aprenderás más de un usuario real que de meses de teoría y planeación.
2. Diferénciate y enfócate
El primer negocio que intentamos lanzar fracasó rotundamente. Creamos una
plataforma estándar, pero subestimamos lo difícil que sería competir sin un claro
diferencial.
Aprendimos a enfocarnos en nuestra ventaja competitiva, no queríamos ser
otro proveedor más de tecnología para medicina a distancia. Queríamos ser
el Shopify del rubro: simple, personalizable y pensado para emprendedores como
nosotros. También descubrimos que mientras más complejo es lanzar una
solución, menos competencia hay y esa es una oportunidad que no hay que
desaprovechar.
Construimos Bask para eliminar barreras: incorporamos el autoservicio,
herramientas de arrastrar y soltar, integraciones con API (Interfaz de
Programación de Aplicaciones). Sin necesidad de desarrolladores ni de
experiencia previa en el rubro de la salud.
El mundo SaaS es muy competitivo, si no resuelves un problema específico mejor
que nadie, serás solo una herramienta más en un mar de opciones.
3. Haz una sola cosa pero extremadamente bien
Durante los primeros días, decíamos que sí a todas las solicitudes de
funcionalidades. Nos dispersamos construyendo herramientas que no podíamos
mantener y prometiendo personalizaciones que no teníamos tiempo de hacer.
Después entendimos que nuestro producto principal era más que
suficiente.Mientras más nos enfocamos en eso, más rápido crecimos. Las
recomendaciones se dispararon, los tickets de soporte disminuyeron y los clientes
estaban felices.
Si te enfocas, ganas. Construye una sola cosa que resuelva un solo problema
mejor que nadie. Una vez que domines ese terreno, podrás abarcar más.
4. Trabaja siete días a la semana (al menos al principio)
Esto no es una oda a la “cultura del trabajo sin descanso”, es la realidad. Si
compites contra empresas que trabajan 40 horas a la semana y tú trabajas
70, vas a superarlas.
Durante el primer año de Bask, Eli y yo trabajamos todos los días. Sin fines de
semana. Sin descansos. Y aun así sentíamos que íbamos atrasados. Pero esa
intensidad nos permitió salir al mercado más rápido, adaptarnos de forma más ágily atender a los clientes directamente mientras seguíamos construyendo en tiempo
real.
Esa etapa en la que tu startup necesita que trabajes sin parar no durará para
siempre. Pero si no estás dispuesto a hacerlo al principio, estás apostando por la
suerte en lugar del esfuerzo.
5. Construir y escalar son dos cosas distintas
Desarrollar un producto requiere enfoque, creatividad y agilidad. Escalarlo
necesita estructura, sistemas y delegación.
Lo aprendimos a la mala. Cuando nuestra base de clientes creció, los tickets de
soporte se dispararon, la incorporación de nuevos clientes se volvió inconsistente
y nuestro equipo, de tres personas, no se daba abasto. Pensamos que el
producto, por sí solo, resolvería esos problemas. No fue así.
Fue hasta que empezamos a contratar (con cuidado y propósito) que todo empezó
a funcionar. Incorporamos agentes de atención al cliente técnicamente capaces
que podían resolver problemas sin depender de los ingenieros. Invertimos en
herramientas internas y documentamos los procesos. Escalar es construir una
infraestructura, no solo escribir código.
Hay que entender esto desde el principio: tus primeros diez empleados no solo
están ocupando vacantes, están sentando las bases para los próximos 100.
Construir Bask ha sido el viaje más loco de mi vida. Pasamos de estar casi en la
bancarrota con una startup fallida de pestañas a ayudar a lanzar marcas de
medicina a distancia que hoy atienden a millones de pacientes.
No fue suerte. Fue porque aprendimos de cada error, escuchamos a nuestros
usuarios y seguimos adelante cuando todo parecía perdido.
Si estás creando un producto SaaS, grábate esto: no se trata de tener la idea
perfecta. Se trata de ejecut
https://spanish.entrepreneur.com/iniciar-un-negocio/5-verdades-sobre-negocios-
que-todo-emprendedor-debe-saber/493992
