Herramientas clave del Coaching Ontológico para líderes y emprendedores
Por Gonzalo Córdova
Introducción
El liderazgo efectivo no solo se trata de dirigir equipos o alcanzar metas, sino de transformar la
manera en que observamos y actuamos en el mundo. En un entorno dinámico y desafiante como
el actual, líderes y emprendedores necesitan herramientas que les permitan cuestionar sus
paradigmas, adaptarse al cambio y generar nuevas posibilidades.
El coaching ontológico ofrece un enfoque poderoso para desarrollar estas habilidades. Más allá de
una metodología, es una invitación a reflexionar sobre quiénes somos como observadores y cómo
nuestras interpretaciones influyen en nuestras decisiones y resultados. Este ensayo presenta
cuatro distinciones clave del coaching ontológico que son esenciales para cualquier líder: la
autoobservación, la teoría del observador, la diferencia entre hechos y opiniones, y la habilidad de
ver y declarar quiebres.
La autoobservación: el punto de partida del liderazgo consciente
En el acelerado mundo empresarial, las decisiones impulsivas pueden tener costos significativos.
Aquí radica la importancia de la autoobservación: la capacidad de observar nuestros
pensamientos, emociones y comportamientos en tiempo real.
La autoobservación no implica juzgarnos, sino observarnos con curiosidad. Por ejemplo, un
ejecutivo que enfrenta una reunión difícil puede notar que su ansiedad está alimentada por el
temor a ser cuestionado. Este acto de observación no solo le permite gestionar sus emociones,
sino también prepararse de manera más efectiva.
Para los líderes, la autoobservación es una herramienta esencial porque permite identificar
patrones de comportamiento que pueden estar limitando su efectividad. Un líder consciente no
actúa desde la reactividad, sino desde la intención.
Reflexión práctica: Pregúntate al final de cada día:
• ¿Qué situaciones desafiaron mi paciencia o seguridad?
• ¿Cómo reaccioné y qué motivó mi reacción?
• ¿Cómo podría haber actuado de manera más alineada con mis objetivos?
La práctica constante de la autoobservación es el primer paso hacia un liderazgo más auténtico y
eficaz.
La teoría del observador: una perspectiva transformadora
Cada uno de nosotros observa el mundo desde una perspectiva única, formada por nuestras
experiencias, creencias y valores. Esta es la esencia de la teoría del observador: no vemos el
mundo “como es”, sino “como somos”.
Para los líderes y emprendedores, esta distinción es crucial. Consideremos un caso común: un
emprendedor que percibe que su equipo no está comprometido podría atribuirlo a “falta de
interés” sin considerar otros factores, como la claridad en los objetivos o el entorno laboral. Al
cuestionar su perspectiva, puede descubrir nuevas maneras de inspirar y motivar a su equipo.
Claves para los líderes:
• Reconocer: nuestra interpretación de los hechos no es absoluta, sino relativa a nuestro
observador interno.
• Abrirse: Buscar otras perspectivas puede ampliar nuestra comprensión y generar
mejores decisiones.
Un líder efectivo no solo cuestiona su propia perspectiva, sino que fomenta en su equipo la
apertura a nuevas formas de pensar. En palabras simples, cambiar el observador que somos nos
permite cambiar los resultados que obtenemos.
Hechos vs. opiniones: la base de la comunicación clara
En el mundo empresarial, los malentendidos a menudo surgen porque confundimos hechos con
opiniones. Un hecho es algo verificable y objetivo, mientras que una opinión es una interpretación
subjetiva influenciada por nuestras creencias.
Por ejemplo:
• Hecho: el proyecto no se entregó en el plazo estipulado.
• Opinión: el equipo no cumplió porque no es lo suficientemente responsable.
Confundir estas dos dimensiones puede llevar a conflictos innecesarios y erosionar la confianza en
los equipos. Para los líderes, desarrollar la habilidad de distinguir entre hechos y opiniones es
fundamental para tomar decisiones objetivas y comunicar de manera efectiva.
Práctica para líderes y emprendedores:
Cuando enfrentes un desafío, haz el ejercicio de separar los hechos de tus interpretaciones.
Pregunta:
• ¿Qué ocurrió realmente?
• ¿Qué suposiciones estoy haciendo sobre la situación?
• ¿Cómo puedo verificar mi percepción?
Este proceso no solo aclara los problemas, sino que también fomenta una cultura de
transparencia y aprendizaje en las organizaciones.
Ver y declarar quiebres: liderar con responsabilidad
Un quiebre ocurre cuando las expectativas no se cumplen o los resultados no son los esperados.
En lugar de ver los quiebres como problemas, el coaching ontológico los considera oportunidades
para aprender y crear algo nuevo.
Para los líderes, la habilidad de identificar y declarar quiebres es una práctica de responsabilidad y
liderazgo. Declarar un quiebre implica:
1. Reconocer que algo no está funcionando.
2. Reflexionar sobre las causas y los aprendizajes.
3. Actuar para cerrar la brecha entre lo deseado y lo actual.
Ejemplo en liderazgo:
Un gerente nota que su equipo no está colaborando de manera efectiva en un proyecto. En lugar
de culpar a los miembros del equipo, declara el quiebre: “He notado que no estamos logrando
trabajar de manera coordinada en este proyecto. Me gustaría entender qué obstáculos están
enfrentando y cómo podemos solucionarlos juntos”.
Este enfoque no solo aborda el problema de manera constructiva, sino que también empodera al
equipo para ser parte de la solución.
Reflexión para líderes:
La próxima vez que enfrentes una situación desafiante, pregúntate:
• ¿Qué expectativas no se están cumpliendo?
• ¿Cómo puedo declarar este quiebre de manera que fomente el aprendizaje y la
acción?
Declarar quiebres no es un signo de debilidad, sino una muestra de liderazgo consciente y
compromiso con el desarrollo continuo.
Conclusión: El poder transformador del Coaching Ontológico
El liderazgo, especialmente en el ámbito empresarial y emprendedor, no es estático; es un
proceso continuo de aprendizaje y transformación. Las distinciones del coaching ontológico —la
autoobservación, la teoría del observador, la distinción entre hechos y opiniones, y la habilidad de
ver y declarar quiebres— ofrecen a los líderes herramientas prácticas para expandir su
autoconciencia, mejorar su comunicación y liderar con mayor impacto.
En un mundo donde la adaptabilidad y la innovación son esenciales, estas distinciones no solo
ayudan a los líderes a enfrentar desafíos, sino que también les permiten transformar sus equipos y
organizaciones desde adentro hacia afuera.
El verdadero liderazgo comienza con uno mismo. Al observarnos y transformarnos, podemos
inspirar a otros a hacer lo mismo y crear un impacto positivo duradero en nuestras organizaciones
y comunidades.
Invitación: Si deseas explorar más sobre cómo el coaching ontológico puede apoyarte en tu
liderazgo, reflexiona sobre estas distinciones y llévalas a tu vida diaria. ¿Estás listo para ser el
cambio que quieres ver en tu entorno?
Gonzalo Córdova: Coach Ejecutivo y Estratega Conversacional
Redes: @gonzalocordova
Podcast: BeingLab
Gonzalo Córdova está dedicado al desarrollo humano, es un reconocido estratega conversacional,
experto en innovar seres humanos y dinamizar líderes. Es facilitador, conferencista, coach
personal y organizacional. Ha acompañado a miles de personas en procesos internacionales de
entrenamiento, transformación y liderazgo. Ha sido certificado por la International Coach
Federation, nivel PCC y The Newfield Network USA. Mentorizado por Julio Olalla, referente mundial
del coaching ontológico. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Anáhuac
México, fundador de BeingLab, organización con la cual ha creado procesos de liderazgo y mejora
para ejecutivos de más de 25 países. Radica con su familia en San Francisco California, EEUU.
