Existen diversos puntos de vista en cuanto a metodologías, modelos y demás
inventos respecto a las ventas. La mayoría inician justo en el momento en el que
el usuario «muestra interés” por el mensaje. En lo digital que es nuestro foco, no es
la excepción.
Recordando el modelo AIDA, atribuido a Elmo Lewis, publicista norteamericano,
hace más de 100 años (1898) Atracción Interés Deseo Acción. Por lo visto no ha
cambiado mucho, por la humana razón, que refleja nuestra naturaleza.
Y aquí me quiero estacionar y recalcar. Al igual que todos los inventos creados por
el hombre, incluidos el internet y la inteligencia artificial, son un vehículo, un medio
para quien lo usa, renta, compra, adquiere o implementa. Esto que suena lógico, si
lo analizamos detenidamente nos podríamos sorprender:
«Con nuestros agentes de IA tu empresa tendrá una tecnología que no se
enferma, no cotiza en el IMSS, no pide permiso para ir al OXXO, ni baja de un
edificio de 20 pisos a fumarse un tabaco”.
«Podrá sustituir fácilmente el trabajo de 3 o 4 ejecutivos comerciales, por una
fracción de lo que hoy estás pagando”
«Llegó el tiempo de despedir a tu community manager”
«Y lo mejor, es tan fácil que no requiere una línea de código, simplemente arrastre
y pegue”
Para quien vende la tecnología, ésta sí es su propósito.
Estos argumentos están circulando en las redes envueltos como mensajes
publicitarios o en voz de «gurús de la tecnología”. Mientras la audiencia es
ATRAÍDA, mostrando INTERÉS, y con la idea de reducir su plantilla de personal
especializado surge el DESEO y el impulso de la llamada a la ACCIÓN del botón
de «informes”.
El secreto de AIDA es precisamente «mirar el árbol” y «perder de vista el bosque”.
De ninguna manera estoy cuestionando el «arte de las ventas” de «productos de la
ciencia”.
Pero quiero hacer énfasis en las siguientes preguntas:
¿Cuento con un plan estratégico empresarial o más aún del área comercial?
¿Están establecidas las metas de crecimiento del año en curso y por los próximos
3 años al menos?
¿Estoy consciente de los retos y desafíos de la industria en la que jugamos?
¿Conozco a mis clientes? ¿He construido una relación con ellos? ¿Sé cómo
contribuyo y aporto valor a su propósito?
Desde mi opinión, la transformación digital debe ser ubicada como una estrategia
de transformación de la empresa. Hay herramientas 100% humanas como el
ejercicio de la Planeación Estratégica que permiten integrar estrategias que
permitan al empresario a «ver el bosque” antes de caer en los encantos de AIDA.
https://liderejecutivo.mx/publicacion/el-secreto-de-aida-david-j-azcorra-
