MÉXICO ANTE LA IA
Por Rogelio Segovia Gonzalez
El Foro Económico Mundial ha presentado su selección anual de las diez
tecnologías emergentes con mayor potencial de impacto global. Estas van desde
compuestos estructurales de baterías para el almacenamiento de energía hasta la
marca de agua generativa para autenticar imágenes y videos, dificultando la
proliferación de los manipulados (deepfakes). Por supuesto, incluyen también
temas en salud, biotecnología, manufactura y clima.
En cuanto tenga oportunidad, le sugiero revisar el informe para evaluar si, con los
conocimientos que posee actualmente, podría colaborar en alguna organización
dedicada a este ámbito. Y no me refiero a funciones de back office —como
administración, contabilidad, logística, mercadotecnia u operaciones—, sino
específicamente a tareas vinculadas con el área de producción.
En términos generales, ni siquiera entendemos lo que es todo esto.
Si considera que estoy siendo algo alarmista —lo admito, en parte lo soy—, le
invito a consultar los empleos con mayor crecimiento proyectados hacia 2030,
según el informe El Futuro del Trabajo 2025 del propio Foro Económico Mundial.
Verá que los perfiles más destacados incluyen especialistas en big data,
ingenieros en tecnologías financieras e ingenieros en energía renovable.
Lamento discrepar de quienes afirman que las nuevas tecnologías no nos dejarán
sin empleo y que todo se reduce a capacitarnos en el uso de herramientas de
inteligencia artificial. La realidad es que, en muchos casos, la IA sí desplazará
puestos de trabajo. Y no me refiero a una amenaza abstracta o lejana para “la
humanidad en general”; me refiero a usted, a mí y por supuesto, a los recién
egresados.
O dicho de otra forma: lo que usted y yo sabemos hacer laboralmente hoy en día
está DESAPARECIENDO (me disculpo de antemano por el énfasis en
mayúsculas, pero creo que es necesario). No será un big bang, definitivamente no.
Será algo peor y quizá más doloroso: ocurrirá poco a poco, de manera paulatina.
Y para cuando nos demos cuenta, ya será demasiado tarde.
Tan solo hace unas semanas, Dario Amodei, CEO de Anthropic (Claude), advirtió
que los gobiernos deben dejar de “endulzar” lo que se avecina. En un plazo de
uno a cinco años, la inteligencia artificial podría provocar una eliminación masiva
de empleos en múltiples profesiones.
¿Aún le suena lejano? Hace menos de quince días, The Economist publicó un
artículo con un título tan preocupante como deliberadamente provocador: “¿Por
qué los graduados de hoy están jodidos?” (Why today’s graduates are screwed, 19
de junio de 2025).
En palabras de esta revista británica especializada en política y economía,
debemos compadecernos del joven ambicioso. Durante décadas —señala The
Economist— el camino hacia una buena vida era claro: ir a la universidad,
conseguir un trabajo para graduados y ver cómo llegaba el dinero. Sin embargo,
los jóvenes trabajadores de hoy parecen tener menos opciones que antes.
¿Entrar en tecnología? Las grandes empresas están recortando empleos en gran
medida por la IA. ¿El sector público? Menos prestigioso que antes. ¿Convertirse
en ingeniero? Mucha de la innovación, desde vehículos eléctricos hasta energías
renovables, ahora ocurre en China. ¿Abogado? La inteligencia artificial pronto se
quedará con tu trabajo. Ni pienses en ser periodista.
Y para mayor inri, basta con ver lo anunciado hace apenas unos días: Microsoft,
después de haber recortado en mayo a unos 6,000 empleados, se prepara —otra
vez— para una nueva ronda de despidos. ¿El número de personas que saldrán
esta vez? 9,000.
Todo esto no es únicamente una amenaza global ni una predicción apocalíptica
salida de Silicon Valley. De hecho, las primeras señales de alarma e
inconformidad no se han hecho esperar en nuestro país. El anuncio de Santander
México titulado “Santander PyMEs está contigo”, creado íntegramente con
inteligencia artificial, desató una ola de críticas por razones tanto éticas como
laborales. El anuncio fue producido sin actores, sin cámaras, sin sets físicos. Usó clonación
de voz, música generada por IA y arquitectura de sonido sintética. Todo se
resolvió con algoritmos y prompts, sin intervención humana directa. Incluso se
llegó a cuestionar si era moralmente aceptable prescindir de todo el ecosistema
creativo para producir dicho anuncio, esto por temas de desplazamiento laboral.
Y esto solo es la punta del iceberg, que se acerca de manera lenta, paulatina y
que nos seguimos negando a ver.
Los líderes de Recursos Humanos, por su parte, ya han identificado estos
desafíos y comienzan a tomar postura al respecto. De acuerdo con la Encuesta de
Tendencias de Software de RR. HH. 2025 para México de Capterra – Gartner, el
51 % manifiesta preocupación por el valor y los riesgos asociados con la
inteligencia artificial, y el 55 % identifica la capacitación de nuevos usuarios como
un reto prioritario.
A estos desafíos se suman riesgos clave como la dependencia tecnológica sin
criterio, los sesgos algorítmicos y el manejo inadecuado de datos sensibles, que
exigen una reflexión seria sobre…
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